sábado, 21 de mayo de 2011

Carta linterna


Gracias, S., por publicar nuestro enlace.

Hoy me gustaría mucho que ayudaras a difundir todo lo que más puedas este comunicado, consensuado por la asamblea de los detenidos en la manifestación del domingo pasado en Madrid (con la excepción de dos de los implicados, que, asistidos por sus abogados, prefirieron negar los cargos). Me parece un documento muy importante, porque el hecho de que la asamblea de los acampados en Sol apoyase desde la primera mañana y de forma incondicional a los 19 detenidos, exigiendo su inmediata liberación sin cargos, fue fundamental para lo que luego pasó. Ahora es el momento de escucharles a ellos. Ayer en otra asamblea uno de los detenidos, con la muñeca rota y una postilla bastante gorda en la nariz, leyó este comunicado, y a la mitad de nosotros se nos saltaron las lágrimas:

http://www.lahaine.org/index.php?p=53828

Me parece que es un documento imprescindible ahora, con vistas a lo que puede pasar esta noche y sobre todo mañana, en la que todavía no se sabe si sólo nos concentraremos en Sol, o nos moveremos a algún lado. Igual que en su momento la imagen de la Qasba de Túnez iluminaba el inconsciente colectivo de la gente, es evidente que ahora es la de la ocupación del Congreso Local de Wisconsin, y mucha gente está planteando la posibilidad de, por lo menos, acercarse al Congreso de los Diputados, que está ahí al lado. Una vez más es el debate entre el refugio o la intemperie, y un pequeño descamisarse de la serpiente. En realidad, a ratos uno siente con amargura que es como volver a la manifestación del domingo pasado, porque los partidos políticos interesados (especiamente IU, que parece tener copada la comisión de Información) decidirán no moverse, pero la gente común y corriente en la plaza está bastante más enfadada y consciente que ellos, y es muy posible que se improvise un movimiento.

También hemos leído lo que publicas hoy en portada de Rebelión.org, y nos parece bien, aunque creemos que deberías reencontrarte con A. aquí cuanto antes. Hacéis demasiado buena pareja como para que andéis así separados.

Tenías toda la razón cuando nos recomendaste no abandonar el Sol y dejar las ideas cetrífugas. Hubo tanta gente que pensaba como tú, que enseguida se disipó cualquier sombra de reacción.

Las únicas sombras que ahora nos amenazan, si te soy sincero, vienen de dentro del cámping. Muchos hemos descubierto con un poco de tristeza que nuestra revolución ha sido eclipsada por cuadros que no entienden lo que significa el espíritu asambleario (porque no estuvieron allí las primeras noches, principalmente). Los acuerdos de las asambleas no se respetan, y el culto a la personalidad crece, mientras la radicalidad del discurso político se disipa, especialmente en las asambleas y los grupos de trabajo que se reúnen en las plazas contiguas a Sol. Hay una comisión de Pequeña y Mediana Empresa, por ejemplo, con eso te lo digo todo. En general, en los satélites ya no se habla en absoluto de revolución, ni de revuelta, sino de pequeñas reformas. Y si te alejas todavía más (en la plaza de La Latina, por ejemplo), ya ni siquiera se habla. Es el universo oscuro, que casi recuerda a la nada. Con una diferencia sutil, como aquélla entre sostener una mano y encadenar un alma, de la que hablaba Borges: los jóvenes inconscientes que ayer salieron de fiesta por Madrid en vez de estar donde se les necesitaba, campaban a sus anchas por el espacio público y bebían desaforados. Eso es algo que hace diez días estaba terminantemente prohibido por la policía municipal, que con su ejército de libretas de multas, sus armas reglamentarias, y una fosforescente escolta de nuevísimos camiones de limpieza, propiedad de la Empresa subcontratada Selur, amenazaban y reprimían a cualquier persona que estuviera echándose una cerveza en la calle.

De todas formas, el núcleo de la plaza sigue su proceso de fusión, que es hermoso. Es muy emocionante llegar al Sol con mis compañeros anarquistas. En las asambleas previas (en las casas okupadas, en los locales de la CNT en Tirso) se enfurruñan, rabian, sienten, como yo, que nos han robado nuestra revolución. Sin embargo, al llegar a la plaza se funden, y por primera vez desde que los conozco, sonríen con los ojos llenos y participan en ese caos que tampoco entienden. Quizá porque se parece demasiado al que durante tanto tiempo soñaron. Es muy increíble descubrir cómo las "as" circuladas, al deformarse, al camuflarse, y, sobre todo, al tener que explicarse delante de todos los demás (a los que siempre les explicaron la otra historia, y que ahora, como por arte de magia, se han vuelto receptivos a cualquier discurso) sin darse cuenta se están fortaleciendo mucho. Yo, por ejemplo, en vez de con dudas, voy a salir de Sol creyendo con mayor firmeza que antes en el comunismo, S. En el comunismo libertario.

Porque hoy principalmente, y después de leer tu artículo, me han dado muchas ganas de recordarte que, igual que existen los demócratas y los comunistas, nosotros también existimos en la galaxia. (También me dan ganas de recordarte que en la famosa retahíla de "Bahrein, Jordania, Yemen, etc.," el "etcétera" creo que debe sustituirse ya, por dignidad, por la palabra "Siria", pero eso ya lo dejamos para otro día). Creo sinceramente que lo que ha pasado estos días en Sol sólo ha podido ocurrir gracias al trabajo sistemático y valiente que durante años han desarrollado las casas okupadas, los centros sociales y autogestionados de Madrid, las cavernas donde habitaban los anarquistas.

Y lo maravilloso es que, a partir del lunes, esas cavernas estarán parcialmente deshabitadas. Muchos nos hemos conocido por primera vez y sin querer nos hemos conjurado. Y curiosamente todos estamos hablando de que a partir del lunes nos vamos a sentar a trabajar en las plazas de los barrios. Estaremos más en las asociaciones de vecinos, en los grupos de barrio, donde la gente que acude está mucho más politizada, y será más fácil que la asamblea sea, de verdad, una asamblea soberana. El próximo lunes empieza la revolución de Madrid, que es el mundo. Si quiere A., cuya escritura fue el último faro que nos condujo hasta este puerto, le mandaremos, cumplidamente, las crónicas.

De momento, ahí te va un abrazo muy fuerte,


F.