martes, 10 de junio de 2008

Luna


Gracias por la invitación, moza.

Mira, justo hoy he pasado por la calle Luna, y me preguntaba si la canción de Manu Adiós tenía que ver con su activismo a favor de los derechos de las prostitutas.

En realidad, de Sol a Luna hay un trechito insignificante para un madrileño, pero un gran paso para la humanidad, o en contra de ella según se mire. Yo he de decir que ya no lo tengo nada claro, y más después de haber llevado tu pegatina en el culo la misma noche en que repudié en silencio a una mujer buena, señora de su casa.

En todo caso, y puestos a elegir, elegiría la Luna para mí. ¿Te imaginas qué horror estar siempre en Sol, con todos esos turistas de las Bermudas, el Corte Inglés, y el Osazo ahí plantado, abusando de un pobre Arbolito? No, no, yo elijo seguro la Luna. Y Callao para Manu, que ya me raya la cabeza con tanto xilófono y tanto cohetito.

Por lo demás, acabo de recibir la noticia de que queda oficialmente frustrado mi segundo sueño americano, que yo ya me estaba planteando como una forma de despertar. Supongo que por eso me he vuelto a acordar de las paradojas de este pueblón manchego, porque voy a seguir conviviendo con ellas todavía un buen rato.

¿Y tú qué? ¿Qué tal por tus Highlands? Seguro que estarás celebrando como loca la victoria de tu país en el rugby y andarás arrastrándote por esas tabernas chupando wiskarro como descosida. Si me pudieras oír, te diría que guardases un poco tu jolgorio, que luego viene Francia con sus zagueros, os da por la retaguardia como siempre, y te toca emborracharte otra vez pensando que qué injusto es el deporte, que qué desgraciada nación, y que te has vuelto a beber lo de tus vacaciones en Fuerteventura.

Bueno, mejor me cuentas tú tus impresiones, que si no yo me pongo a inventar.

Se te echa de menos por aquí,

Un beso,


Favila