miércoles, 1 de febrero de 2012

¡PAS!

Hola, compas,

Os informo un poco a matacaballo de lo que está pasando en la Carlos III. Ojalá desde las otras universidades podáis contar un poco lo que se cuece. Mejor dicho, creo que deberíamos tener asamblea de la sección este fin de semana para poner en común informaciones y pensar estrategias. Yo personalmente me siento a veces desbordado por lo acontecimientos y me da miedo meter la pataza en cualquier momento, así que lo agradecería mucho.

Ayer volvió a haber una asamblea bien grande en el campus de Leganés de la UC3M, con presencia mayoritaria de trabajadores PAS (unos 400 seríamos otra vez). La sala elegida para el evento era considerablemente más pequeña y sin micrófonos. Me acordé de que, en las asambleas de los profes de secundaria, CCOO solía hacer eso mismo: poner una sala de mierda, cuando la asamblea estaba creciendo y se le empezaba a subir a las barbas. Aunque quizá fuera una simple casualidad.

Sin embargo, la asamblea se hizo. No era demasiado ortodoxa, pero fue asamblea. El delegado de CGT (que ganó las últimas elecciones de PDI) se puso de gran jefe moderador y, aunque no hubo orden del día ni nada, consiguió desplazar y amohinar a los delegados de CCOO y UGT, unos pobres hombre viejunos que no son ni la mitad de guapos ni lampiños que él. Los secretarios del Servicio de Investigación que se pusieron cerca de mí en la última fila llegaron hablando de los carteles de CNT que había pegados por el campus. Decían, en ese tono de broma que resulta serio en la boca de los administrativos de carrera: "Ahora sí se armó la de dios. Vamos a las barricadas". Algo dijeron también de la anarquía, y luego se pusieron a hablar de un juego de ordenador en términos que desconozco.

Empezó la asamblea. Unos delegados de CCOO y UGT informaron de la reunión que acababan de tener con el rector. Luego el gran jefe guapo de CGT abrió un turno de palabra, sin más. Salieron cosas de lo más variopinto, como es obvio en una asamblea sin orden del día. Pero pronto intervinieron un par de chavales de Tomalafacultad y contaron las cosas que habíamos aprobado en nuestra asamblea anterior, especialmente las que tenían que ver con el método asambleario y con el apoyo de los estudiantes al PAS en este conflicto. Yo me acuerdo sobre todo de mi intervención, mal está que yo lo diga, que fue francamente emotiva (sobre todo para mí) y de la que creo que estaríais muy orgullosos también vosotros. Dije que me preocupaba que unos señores que no conocía de nada viniesen de una reunión con el rector sin habernos preguntado antes a nosotros, los miembros de esa asamblea, qué queríamos negociar. Dije que esos señores pertenecían a una organización vertical y, aunque fueran excelentes personas y compañeros, acabarían siempre haciendo lo que sus jefes les dijeran y pasando por encima de las opiniones nuestras. Hice dos propuestas: que continuásemos con nuestras movilizaciones hasta que el rector retirase cautelarmente, y en virtud de las leyes que protegen la autonomía universitaria (que sigo desnociendo), las medidas de ajuste contra el PAS; y que a las próximas reuniones entre sindicalistas y el equipo rector de la universidad acudiesen como observadores trabajadores de nuestra asamblea sin filiación sindical, que saliesen voluntarios ahí mismo.

El delegado de UGT se levantó enfurecido y me gritó (literalmente) que me identificase. Yo dije que trabajaba en el campus de Getafe como gestor de proyectos de investigación, callé como perro mi militancia (Durruti me perdone) y le pedí también a él que se identificase, porque tampoco yo le conocía ni le había visto más que una vez. No se identificó. Y en vista de la situación el moderador decidió seguir con el turno de palabra, pasándose por el forro mis propuestas. Al menos, una secretaria rubia de avanzada edad vino hasta mi lugar y me dio una palmadita en la espalda. Me dijo al oído: "Tú no te achantes". En lo que quedó de asamblea, no volví a decir ni una palabra más.

En definitiva, a medida que pasó el tiempo la asamblea se les fue escapando de las manos a los organizadores. Desde luego, no hubo el desmadre que había visto en aquellas asambleas de los profes de secundaria. La gente estuvo muy atenta hasta el final y se consiguieron aprobar (por votación, claro) varias cosas, que yo recuerde: una de ellas es una concentración mañana a las 11.30-12 frente al rectorado. La concentración será en la puerta del edificio con motivo de la reunión de los rectores de la CRUMA, estaba organizada de antemano por las secciones de universidad de CCOO y UGT, y nosotros decidimos en la asamblea sumarnos a la convocatoria y presionar allí con ruido hasta que los rectores dejen a alguien pasar adentro y leer un comunicado. Se intentó evitar así la situación del viernes pasado, en el honoris causa del ínclito dialectólogo Sánchez Albornoz, donde la mayoría de los trabajadores se quedó a la puerta mientras algunos intentábamos esquivar la barrera que habían hecho con pancartas y palos voladores de banderas unos liberados de CCOO y UGT en la puerta. Al final logramos entrar y pegamos cuatro voces en el salón de grados, cosa que a algunos pareció mal, y a otros no, incluido el estudiante contusionado por palo de bandera en el perineo ocular.

En la asamblea de ayer se aprobó también la consitución de tres comisiones o grupos de trabajo: una de comunicación, otra de coordinación, y otra para gestionar el tema de las camisetas (otra vez verdes como el trigo al que vuelve la burra). Yo me apunté en la primera junto a un chaval de Tomalafacultad que se dice anarquista autónomo y lo quisiera yo como cuñado.

Este chico, como autónomo que es, hoy ha decidido por su cuenta y riesgo quedarse dormido y no ha venido a la reunión, dejándome a mí solito frente al delegado de CCOO, la arpía de UGT, la compañera de CGT, el delegado autodefinido como "del sector crítico" de CCOO (Agustín Moreno 2) y dos secretarias locas con ganas de enredar. Todos juntos para consituirnos como Comisión de Coordinación, mientras yo seguía callando como perro y Durruti desde los avernos dándome con el sermón.

Yo intenté tirar del grupo y centrarle en la tarea de armar un orden del día para que la asamblea del próximo día sea más operativa. Pero al final la cosa se ha ido por los cerros de Úbeda y yo me he encontrado a mí mismo llamándole amablemente a la harpía de UGT traidora y recordándole pensionazos, reformazos y no sé qué más. El delegado de CCOO (el oficial), que por cierto se parece a supercoco, me ha dicho que ya veré yo cuando me haga grande como dejo de pensar esas cosas de críos. Y yo le agradecí de corazón el consejo. No sé si me enterneció su pelamen, su pocacosez o qué, pero no me cayó del todo mal el pobre hombre.

Al final hemos estado casi todo el tiempo redactando un comunicado que alguien (ellos erre que erre con que sea un delegado sindical, yo erre que erre con que sea un trabajador normal) leerá mañana delante de los rectores de la CRUMA si estos le permiten la entrada a su reunión después de la concentración. Agustín Moreno 2 (o a lo mejor el 1, que todavía me lo encuentro por aquí) se encargará de leerlo en un megáfono delante de la gente que nos concentremos allí y preguntará si nos parece bien que lo llevemos adentro. Es lo más democrático que a mí se me ha ocurrido proponer teniendo en cuenta el poco tiempo de que disponemos y el percal de aquella comisión de la que pienso ser el último que se baje.

Os adjunto el texto que ha salido para que os echéis a llorar conmigo, por favor.

La próxima reunión de esa comisión, con vistas a preparar la próxima asamblea (seguramente el martes y seguramente en el Salón de Grados del Campus de Getafe), es el lunes a las 4 de la tarde.

A ver si en nuestra asamblea de la sección, si es que la hacemos, conseguimos sacar alguna postura en común sobre lo que está pasando. Me da que la movilización está siendo muy diferente en las otras universidades de la Comunidad de Madrid. En Alcalá he oído que hay bastante movimiento, y en la Autónoma también. Pero de las otras, ¿sabemos algo?. Yo me comprometí a escribir un borrador de panfleto en la última asamblea general del sindicato, pero no tengo tiempo ni de respirar. A ver si alguien me echa un cable.

Salud, un abrazo,


Favila


P.S. Mientras estaba escribiéndoos este correo ha llegado una carta del rector a todos los trabajadores de la UC3M. También os la adjunto. El hijo de puta tiende la mano a CCOO y UGT. Estos se la tomarán. Ya lo veo venir: de las cuatro medidas (aumento de horas semanales de trabajo, reducción de días de vacaciones, eliminación de los días moscosos y rebaja de hasta el 50% del sueldo en caso de baja por enfermedad) quitarán la más jodida, la de las bajas por enfermedad, y colarán las demás. Los sindicatos aparecerán como héroes salvadores de la clase trabajadora, y el rector se frotará las manos. A los precarios nos irán echando a la calle con cuentagotas, y sin que nadie se entere ni se ponga camisetas ni calzoncillos ni chapas ni na.