martes, 22 de enero de 2013
miércoles, 16 de enero de 2013
Llámalo Partido
Los trepas, los guays de las asambleas, los díver, los incluyentes, los elocuentes, los enemigos de las siglas, los amigos de las performances, las zorras que mutaban, los que se escapaban por la puerta de atrás cuando las acciones se ponían chungas, los que siempre decían "salud y alegría" y nos llamaban a los demás amargos, tristes y aburridos. Esos no perdieron más el tiempo en las asambleas del 15-M. Caminaron por su lado y se buscaron el sustento. Ay, a veces el futuro se parece tanto a la historia de siempre.
viernes, 28 de diciembre de 2012
Las pequeñas emociones de la autoridad
Regalan los Reyes Magos a mi sobrina este bonito libro. Se llama Las pequeñas (y grandes) emociones de la vida, de una mujer sensible y amante de los niños, llamada Montse Gisbert (Valencia: Tàndem Edicions, 2009). El objetivo del libro, como bien explica la contraportada, es "definir las pequeñas y grandes emociones de la vida, que van surgiendo unas tras otras, a través de las experiencias cotidianas y de las relaciones con los demás", "definirlas para comprenderlas mejor o simplemente para reconocernos en ellas".
Vale, todo bien. Es verdad que uno podría plantearse qué necesidad tienen los niños de identificar, poner nombre y reconocer sus propias emociones, como hacen los adultos para evitar ser arrastrados por ellas y poder acabar siendo, como dios manda, unos seres dóciles y taciturnos. Pero bueno, es Navidad y no hace falta estar todo el rato buscándole los tres pies al gato. Ya ves tú, también puede ser educativo que la niña aprenda a llamar furia a la furia y cachondeo al cachondeo. Aunque sólo sea por una cuestión de enriquecer vocabulario.
Abrimos un rato el libro. Teníamos razón. No hay que estar siempre a la caza del asno. La primera página explica lo que es la felicidad: algo así como ser "un pez en el agua, chapotear en una bañera de agua calentita y no tener preocupaciones". Está bien. No problem. Los que pasamos algunos ratos con niños también sabemos que la felicidad para ellos puede ser meter un palito en un hormiguero hasta joderlo del todo, recibir una ventolera en la cara o asomarse a la boca del tobogán más sucio, pero bueno. Se le ve un poco el plumero a esa señora que está escribiendo el texto del libro: la pobre debe estar tan preocupada con afrontar las cuotas de su hipoteca que sólo se relajará metiéndose hasta las orejas en una bañera de agua caliente, como hacen las actrices de Hollywood. La única forma de que se le quite unos días esa preocupación vital será que le bajen un poco el Euríbor. Qué le vamos a hacer, es su libro y si a ella le gusta que sus niños se le parezcan, dejémosla estar con su satisfacción.
Nosotros vamos a seguir pasando páginas. La siguiente es sobre el Consuelo, fíjate qué bonito, y la de más allá sobre los
Celos... Ey, ey, ey, eso de los celos es delicado, vamos a ver cómo explica esta señora con angustia lo que son: ¿Pero será hija de puta? ¿Por qué tienen los niños que saber eso? ¿Por qué deberíamos presentarles esa mierda de sentimiento como si fuera lo más natural del mundo? ¿Quién le ha dicho a ella que mi amado tiene prohibido amar a otra persona y que si lo hace lo normal es que yo sienta canguelo? Que hable por ella, que es una tía cagona: la gente sensata, si su ser amado quiere a otra persona, lo que siente es satisfacción, o cólera, si por fin se va para siempre con ella. ¿Pero quién dijo miedo? Los celos deben ser erradicados de la vida y no es justo que nadie nos los describa como si fueran algo espontáneo o general.Cuando tenemos miedo de que la persona a la que queremos pueda querer a otra.
Cuando acaparamos a la persona a la que queremos sólo para nosotros, sin querer compartirla ni siquiera con la hermanita.Vale, es verdad, quizá esté yo un poco susceptible. Por el dibujo está claro que estamos hablando de la "pelusilla", la "pelusa". No hay que ser tan cabroncetes con las hermanitas, niños. Es bueno que estos enanos empiecen a aprenderlo.
Pasamos página. Ahora tenemos el Orgullo. Qué cosa esa el orgullo. ¿Pero qué ven mis ojos? ¿Tener una bicicleta más grande que las de los otros nos produce orgullo? "Con la cara sonrosada de orgullo y satisfacción..." (claro, un guiño de los Reyes Magos a nuestro Borbón), "...estamos contentos con lo que tenemos y nos gusta mostrárselo a los demás". Si el libro fuese para educar mayores, que falta les hace, seguro que habrían dibujado a dos fulanos enseñándose directamente la polla. Quizá sería más pedagógico para los niños también: ya que queremos que los críos se vuelvan mayores y sepan poner nombre y coto a sus sentimientos, mejor enseñarles un par de pollones bien gordos, para que se los midan, se los comparen de una vez y no se les ocurra hacer esa cochinada nunca más.Menos mal que la siguiente página es la de la reconciliación, porque yo ya estaba a punto de tirar este libro a la basura. Es bonito reconciliarse a veces con la gente, aunque la gente sea por lo general muy diferente a uno y den ganas muy legítimas de matarlos a todos a guillotinar. Es que no se puede estar todo el día a la que salta, hombre.
Después de unas páginas la cosa se complica, y mi odio hacia esta señora corruptora de niños se empieza a exacerbar. ¿Cómo se le ocurre incluir en su lista de sentimientos el sentimiento de Pudor? Anda que Andrés Sopeña estaría encantado, y encima ilustrándolo con un grupo de gente con cara de vergüencita en la playa en bañador. Menos mal que al final lo arregla, y nos sugiere que a los negros y a los yanomamis les importa un rábano andar en pelota picada por la selva, porque de eso se trata la multiculturalidad.
A veces nos da vergüenza mostrar algunas partes de nuestro cuerpo. A veces queremos esconder nuestras emociones, nuestros pensamientos. El pudor es un sentimiento de reserva, diferente según las culturas.
Pero el plato fuerte viene casi al final. La hipotecada Montse Gisbert y su ilustrador le dedican una página entera al "sentimiento" de Autoridad.
Hete aquí la descripción:
Mandar, dar órdenes, dirigir. Ejercer la Autoridad. Como la maestra en la escuela, los padres, el profesor de música o el capitán de un barco. Cuando reconocemos la autoridad de alguien es fácil hacerle caso.Ya lo hemos decidido. Es literal. Estamos hartos de estos farsantes que nos envenenan con sus ideas de gente gris. Esta tarde mi sobrina y yo nos vamos a divertir aprendiendo a pintar as circuladas en los libros absurdos de la autoridad.
jueves, 29 de noviembre de 2012
Gordillo y Cañamero apagando fuegos
lunes, 1 de octubre de 2012
Comidaca en el koljov
Istoriya Asi Klyachinoy, kotoraya lyubila, da ne vyshla zamuzh
(La historia de Asia Klachina, que amó pero no quiso casarse).
A. Konchalovski. URSS. 1966
lunes, 10 de septiembre de 2012
viernes, 7 de septiembre de 2012
Año 1947
Me and a man was workin' side by side,
Now, this is what it meant:
They was payin' him a dollar an hour,
And they was payin' me fifty cent.
They said: "If you was white,
You'd be alright,
If you was brown,
You could stick around,
But as you's black, oh, brother,
Get back, get back, get back."
Big Bill Broonzy. Black, brown and white (2'20'')
domingo, 2 de septiembre de 2012
sábado, 1 de septiembre de 2012
Víctimas del terrorismo español: los "zaballín" de El Cairo
Garbage Dreams. Mai Iskander. EEUU (2009)
miércoles, 29 de agosto de 2012
miércoles, 22 de agosto de 2012
El empresario tanzano (y su pisicina)
jueves, 16 de agosto de 2012
Turkos
Tanto filólogo ocioso por ahí, y ninguno se ha dado cuenta todavía de que el turco suena igualito que el euskera.
"Ne Seattle, ne Genova, ne Latin Amerika'da ne Hindistan'da bir arayışta. Özgürlük içinde özgürlük kafanda özgürlük özgürlük sen nerdeysen orada."
"Ni en Seattle ni en Génova, ni en Latinoamérica ni en la India. La libertad está dentro de ti, en tu cabeza, la libertad está allá donde tú estés."
"Ez Seattle edo Genoa, edo Latinoamerikan edo India. Askatasuna barruan dago, zure burua, askatasuna, zauden tokian zaudela."
lunes, 6 de agosto de 2012
Jilguero
¿Voz desgarrada, lamento herido de México? Pero si en los discos que guardaba padre en el Torreón, Chavela Vargas era un jilguero.
domingo, 5 de agosto de 2012
Parece
No sé qué tienen las flores, Llorona, las flores del camposante,
que cuando las mueve el viento, Llorona, parece que están llorando.
martes, 17 de julio de 2012
Los maderos no son obreros
Anteyer era domingo, 15 de julio de 2012. Se
cumplían 14 meses exactos de lo que algunos, ilusos, pensamos que podría haber
sido una revolución en Madrid.
Una concentración de funcionarios frente al
Congreso, convocada a través de Twitter bajo el hashtag #AcampadaFuncionarios, se acabó convirtiendo, desde las 9 de la noche,
en manifestación no autorizada por las calles del centro de Madrid (Paseo del
Prado, Recoletos, Atocha, Gran Vía y Carrera de San Jerónimo).
Este humilde redactor, agredido y detenido por
policías nacionales durante una manifestación hace unos meses, y pendiente de
un juicio donde le acusan falsamente de atentado a la autoridad, penado con
hasta 6 años de cárcel, ya no suele ponerse en la primera fila de las
manifestaciones, que es donde ocurren las cosas. Por eso anoche, hacia las
10:30 p.m., nos limitamos a ver pasar la marcha de funcionarios por la Gran
Vía: desde una acera y con cierta desgana.
La primera gran sorpresa que nos llevamos fue
la de reconocer a muchísimos policías infiltrados en la manifestación. ¿Tan
peligrosos iban a ser los funcionarios madrileños como para tener que infiltrar
a todos esos tipos musculosos, reventadores profesionales de manifestaciones, a
los que ya, por desgracia, conocemos bien el aspecto, la vestimenta y hasta las
caras?
La segunda gran sorpresa ocurrió un momento
después: resulta que todos aquellos maderos, cabecitas bien rapadas, mirada inquisidora,
cuerpos deformados por la mezcla de anabolizantes y comida basura, se estaban dizque
“manifestando”. El gobierno de Rajoy les había quitado su paga extra y sus días
de libre disposición, y ellos habían decidido salir a la calle a mostrarle su
descontento. Para ello, y ante la perplejidad de los “quincemeros” que por allí
husmeábamos, se habían apropiado de los eslóganes de nuestra primera acampada:
“¡Vuestra crisis no la pagamos!”, “¡Lo llaman democracia y no lo es!” y “¡Manos
arriba, esto es un atraco!”
Eso cuando cantaban. Porque la mayor parte del
tiempo, el 50% de policías que conformaban aquella mani, junto al otro 50%
compuesto por bomberos, profesores, empleados de oficinas públicas y demás
familia, marchaban en silencio.
Hacia las 10:45 p.m. este redactor no pudo
aguantar su cólera. En la acera de la Gran Vía, a la altura de la Calle
Montera, y aprovechando el eslogan “¡No nos mires, únete!” que alguno de los
funcionarios iba canturreando, me puse a gritar el viejo eslogan libertario: “¡Los
maderos, no son obreros!” Inmediatamente, empecé a sentir las miradas
inquisidoras procedentes de varios grupitos de policías que marchaban
ilegalmente por la Gran Vía. Eran miradas de “te estoy fichando, ya sé quién
eres, no te pongas chulo porque te voy a joder la vida”. Después de cinco años
viviendo en Madrid, uno ya puede distinguir bien esas miradas, y reconocer a un
policía español en cualquier circunstancia. Un agente que marchaba de la mano
de su novia, después de escuchar mi grito y hacerme el consuetudinario fichaje
visual, se encaró conmigo y me llamó “subnormal” y, cómo no, “perroflauta”.
- “Subnormal. ¿Qué dices, perroflauta?
¡Perroflauta!”
Yo me tuve que callar la boca. No me
extrañaría nada que el madero ese se hubiese venido a la mani con su arma
reglamentaria. Cualquier discusión con él, si yo me ponía chulo, podía acabar
arruinándome la vida.
Al lado de los funcionarios, casi
escoltándolos, marchaban los antidisturbios. Ayer, en vez de dar hostias en la
cabeza y disparar balas de goma a ancianos y niños, lanzaban sonrisas a quienes
cortaban la calle e impedían el libre tránsito de los vehículos. En el Twitter,
hacia las 11.30 p.m., el famoso “twittero” @Fanetin anunciaba a bombo y platillo que los antidisturbios se habían
quitado sus cascos en solidaridad con los manifestantes que se congregaban
junto al edificio del Congreso en la Carrera de San Jerónimo. En realidad, los mercenarios de las UIP
llevaban desde las 8 de la tarde intercambiando chascarrillos con sus
compañeros, por una vez convertidos en manifestantes de verdad, no disfrazados.
Lleno de rabia e impotencia, bajé la calle
Montera hacia la puerta del Sol. Allí nos quedamos mirando a los manteros que intentaban
vender su mercancía en una esquina de la plaza. La mera contemplación de esa
escena, cualquier día o cualquier noche del año, es algo que debería motivar la
indignación y la rabia de los ciudadanos españoles y hacerlos salir a la calle
a cambiar las leyes, el orden establecido, el sistema o como quieran llamarlo. Policías
municipales y nacionales (de uniforme y de paisano) los hostigan a cada minuto,
los persiguen con sus motos como si fueran carne de cacería, mientras ellos,
casi todos africanos y sin permiso de residencia, intentan ganarse la vida
vendiendo gafas de colores, deuvedés con las últimas películas de Hollywood, y
sobre todo bolsos, bolsos de imitación de Gucci y otras marcas de renombre. Los
compran a 8,50 euros en los bazares de ropa y complementos al por mayor que hay
por el centro de Madrid, y los venden a 15 euros, con suerte, a los turistas
que pasean por los lugares más emblemáticos de la capital. De esos lugares
emblemáticos, la puerta del Sol es el espacio clave. Unos segundos con la manta
apoyada en el suelo de esa plaza puede depararles la venta de un artículo. 7
euros de beneficio con los que pagar la comida de esa noche, ahorrar para los
100 o 150 euros del alquiler del sótano en el barrio de Lavapiés que comparten
con 6 o 7 compañeros de trabajo, o quizá para mandárselos desde algún locutorio
a sus familias en Senegal, Gambia o Camerún.
Son los esclavos modernos, el último eslabón
de esta sociedad que de verdad ha vivido durante años, no por encima de sus
posibilidades, sino pisoteando la dignidad de los parias de otros lugares del
mundo.
Pues bien, anteayer los esclavos manteros y los negreros que los reprimen y violentan a diario coincidieron en una
situación extraña: los unos intentaban sobrevivir como todos los días al
infortunio de haber nacido en el lugar equivocado del mundo, y los otros se
manifestaban por primera vez en su vida contra el recorte de su paga. En
realidad, los africanos no se estaban enterando de nada. Miraban, como hacen
siempre, a un lado y a otro, preparados para tirar de la cuerda y salir
corriendo al menor atisbo de policía municipal en los alrededores. Saben que un
descuido puede costarles carísimo: perder los 100 o 120 euros invertidos en la
mercancía a manos los policías; irse a casa con una multa de 200 o 300 euros
que, de no pagarse, bloqueará cualquier petición de residencia por arraigo que
pretendan hacer en el futuro; pasar dos noches en los inmundos calabozos de la
comisaría de Leganitos o de Aluche por no tener los papeles en regla... Quienes
se tomen la molestia de acercarse a hablar con estos vendedores ambulantes sabrán que cada uno de ellos ha pasado más de
veinte veces por los calabozos de las comisarías de Madrid, por la única razón
de ser negros y no tener permisos de residencia en regla. Escucharán historias
de palizas de los funcionarios, de robos, de vejaciones, de insultos racistas.
Les oirán contar que en Navidades es mejor no vender perfumes, porque los
policías están interesados en llevarse a su casa esa mercancía. Les oirán decir
que los días previos al Día de la Madre es peligroso andar vendiendo bolsos de
marca, porque las mujeres de los agentes, o los revendedores de turno, están
esperando con ansia a que se los confisquen.
"Eso no es vida, joder", pensamos
una vez más y nos acercamos a grabar un poco a los manteros mientras hacen su
trabajo. Intentamos reflejar el absurdo de este país nuestro, que dicen que se
está levantando por sus derechos. Como en un agujero negro donde se concentraba
la injusticia de una sociedad absurda, por un lado de la Plaza de Sol
transcurría la manifestación ilegal de policías, militares y demás
funcionarios, muy soliviantados ellos, camino del Congreso. A pocos metros, los
manteros se ganaban su sustento con un estrés y un riesgo para sus vidas que a
cualquiera de aquellos funcionarios, con vivirlo una semana nada más en sus
vidas, los sumiría en una profunda depresión o les haría pensar seriamente en
el suicidio.
Entonces contemplamos una escena vomitiva,
lamentable. Un grupo de policías bajaban por la calle Montera para unirse a la
manifestación que transcurría por el otro lado de la plaza. Tal vez se habían
quedado rezagados y no habían podido acompañar al grupo de manifestantes en el
recorrido entero por la Gran Vía hasta Callao y luego por Preciados. Al verlos
los manteros enseguida los reconocieron. Debían ser policías municipales de los
que patrullan por el centro y los vendedores inmediatamente se pensaron que
venían a por ellos, vestidos de paisano. Con pánico en los ojos, hicieron el
ademán de recoger sus mantas para salir a la carrera. Los municipales se
intercambiaron miradas entre ellos, se echaron unas buenas risas, se
cachondearon un poco. Una de las funcionarias, en plan compasivo, al fin les
dijo: "No, no, hoy no, hoy podéis quedaros." Uno de los chicos negros
les preguntó, con toda la lógica del mundo: "¿Mañana tampoco?". Y
ella le respondió, maternal y asesina: "No, mañana no."
Mañana no: mañana volverán esos policías sin
corazón a salir a la caza del negro, a perseguir trabajadores ilegales con que
llenar sus sórdidos calabozos o sus CIE, llenos de sangre y de excrementos
humanos. Saldrán a torturar y a abusar de la gente, y a encañonar a los más
débiles, y a hacer disparos al aire en cuanto alguno de los esclavos se atreva
a levantar la voz contra lo que están haciendo, contra lo que es injusto.
Anteayer, como todos los días, los policías estaban
en la calle luchando por su paga extraordinaria. Ellos sí que no son obreros.
domingo, 15 de julio de 2012
Filtros
En este correo electrónico, enviado el pasado 13 de abril por el Comité Central del Partido Comunista de Siria a sus colegas de los CJC en España, se dice bien clarito que los jefes de los comunistas sirios apoyan incondicionalmente al Partido Baath de Al-Assad, y aplauden sus reformillas constitucionales. Para aquel entonces, 13 de abril, la población civil en lugares como Deraa ya estaba siendo masacrada a miles por el ejército sirio:
"The central Committee expressed its support for the decisions and directions of the leadership of the Socialist Arab Baath Party, which is in the forefront, in the political field, lifting the martial state and put for draft parties law to General discussion for approval later, and modify the law of publications ...etc."
http://wikileaks.org/ syria-files/docs/ 443954_re-situation-in-siria-.h tml
Los partidarios de los bloques unitarios en las manifestaciones aquí en España, los que creen que es el momento de conformar frentes amplios y hacer alianzas estratégicas contra los ataques del neoliberalismo, deberían leer esta serie de mensajes revelados por Wikileaks en los que el responsable de relaciones internacionales del Partido Comunista Sirio le explica a su disciplinado colega de los CJC, Guillermo Villaverde, la postura que deben tomar en España en relación a la revolución siria. Este Guillermo Villaverde le había escrito el 12 de abril para preguntarle por la situación de las (entre comillas y con evidente sorna) "protestas" en su país, para así poder tener información confiable y poder "darles" una postura política a sus militantes y a la juventud española frente a la hegemonía de la ideología imperialista.
Según el recuento de la Syrian Network for Human Rights, entre el 18 de marzo y el 20 de abril ya habían sido asesinadas en Siria 12.358 personas, incluyendo a 829 niños y 966 mujeres, seguramente envueltos en las "protestas" que entrecomillaba el antiimperialista Guillermo Villaverde.
http://syrianhr.org/index.php?option=com_content&view=article&id=1181:snhr-death-toll-over-a-year
¿Tiene sentido salir a la calle a luchar junto a estos salvajes de los CJC, la UJC, el PCE, la Red Roja, que siguen apoyando a día de hoy al dictador de Siria? ¿Se puede conformar un frente amplio con quienes jalean y defienden, en nombre del antiimperialismo, al ejecutor de miles de seres humanos, muchos de ellos torturados, y muchos de ellos bebés y niños?
No tiene ningún sentido, hombre. No se puede.
viernes, 6 de julio de 2012
Maquiavelo media
Interesantísmo el email filtrado hoy por Wikileaks que la empresa de comunicaciones estratégicas Brown Lloyd James, con sedes en Londres, Nueva York y Qatar, le envió a un representante del gobierno de Bashar al-Assad el 19 de mayo de este año. Las recomendaciones que le hacen afectan al uso de los medios de comunicación como herramienta de control de la revolución en marcha, y como mecanismo para mantener el apoyo del gobierno de Estados Unidos que, como ellos bien saben (los antiimperialistas todavía no se han enterado), es "generally sympathetic" al tirano sirio.Hay perlas como estas: "24-hour media monitoring and response system should be in place with assets in UK and US markets. Social media sites should be monitored and false sites should be challenged and removed."
Ay, qué miedo dan estas cosas...
http://wikileaks.org/syria-files/docs/2089956_political-communications.html
martes, 3 de julio de 2012
martes, 19 de junio de 2012
viernes, 15 de junio de 2012
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