Fíjate en este vídeo:
Las páginas de contrainformación que se mencionan son las siguientes:
Échales un vistazo antes de que las clausuren, y ATERRORÍZATE por ti mismo.
Numeritos que se hacen con el movimiento en retroceso de las olas después que han llegado a la orilla
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Las páginas de contrainformación que se mencionan son las siguientes:
Échales un vistazo antes de que las clausuren, y ATERRORÍZATE por ti mismo.
En 15 días: se han cepillado al sanguinario Mono Jojoy, han inhabilitado a Piedad Córdoba en Colombia, casi eliminan a Correa en Ecuador, han abierto un caso contra el gobierno venezolano por colaboración con ETA, y han conseguido el Nobel para Vargas Llosa. Enhorabuena a los dueños de Latinomérica. Lo están haciendo pero que muy bien. Ya sólo falta el exterminio del pueblo mapuche y todo empezará a ser como Dios manda."Luchamos por una Política Agraria que entregue la tierra del latifundio a los campesinos; por eso, desde hoy, 20 de julio de 1964, somos un ejército guerrillero que lucha por el siguiente Programa Agrario:
Es un texto para reflexionar, ¿no?, y para pensar, como mínimo, que el terrorismo de las FARC se alimenta del terrorismo del Estado colombiano, que no ha cambiado en nada desde hace más de cuatro décadas y que no busca en absoluto la paz, porque para que se consiga la paz en Colombia, a los que más tienen les toca claudicar en sus privilegios económicos.
Yo insisto en decirte que el Estado colombiano es un Estado terrorista porque quienes lo representan se benefician y sacan provecho de esa injusticia social y ese mal reparto de la riqueza, porque esos representantes están ubicados en el grupo de los elegidos, de ese 0,06% de superterratenientes. Si no, echa un vistazo a las propiedades de la familia Uribe y la familia Santos.
La muerte del Mono Jojoy la causó el Ejército, que para mí es el brazo armado del Estado terrorista colombiano, y por lo tanto no, no me parece bien. Además, considero que el Ejército colombiano y el Estado al que sirve son los responsables directos de al menos 40.000 muertos y desaparecidos en los últimos tres años en ese país. Como entiendo que la mayoría de los representantes políticos de ese Estado colombiano y de los mandamases de ese ejército están implicados en negocios de narcotráfico, la guerra sucia, la desaparición de civiles y las ejecuciones paramilitares, entonces la muerte del Mono Jojoy y su publicidad posterior para legitimar a ese Estado terrorista no son acontecimientos que me parezcan bien, sino que me parecen definitivamente mal.
En cuanto a la otra cosa que no te parecía mal, que era que uno de los superjueces de la Audiencia Nacional abriese un caso acusando al gobierno venezolano de cooperar en la colaboración entre ETA y las FARC, a mí tampoco me parece mal, pero con otra condición.
Que la Audiencia Nacional de Venezuela, o mejor, que un organismo de justicia internacional independiente, como el Tribunal de La Haya, por ejemplo, abriese por lo menos un caso contra el gobierno español y sus representantes legales por la siguiente causa: la venta de armas a los gobiernos terroristas de países como Israel o Marruecos, que las utilizan para aterrorizar, torturar, mutilar, asesinar y destripar a civiles inocentes en lugares como Palestina o el Sáhara.
http://www.tercerainformacion.es/spip.php?article13755
Si el Estado venezolano es culpable de encubrir, proteger e incluso pasar armas a los terroristas de las FARC, que seguro que lo es, ¿no lo es menos el gobierno español por suministrar armas a los terroristas que tienen el poder político en Israel, en Marruecos, etc.?
Ya sé que me dirás que los gobiernos terroristas de esos países han sido elegidos democráticamente por sus ciudadanos, pero no es verdad. Si te fijas, ni el presidente de Pakistán ni el rey de Marruecos, ni el presidente Lobo de Honduras (a quien el gobierno español invitó a la Cumbre de las Américas en mayo, legitimando así el golpe de Estado que lo llevó al poder unos meses antes), ni el de Afghanistán (el señor de la guerra Karzai, que ganó unas elecciones fraudulentas gracias al apoyo de las tropas de mercenarios extranjeros, como los militares y los guardias civiles españoles cuyos sueldos pagamos con nuestros impuestos), ni si me apuras el presidente de Colombia (que se alzó con el poder en unas elecciones donde a más de la mitad de la gente no le dio la gana de ir a votar), ninguno de ellos fue elegido "democráticamente" por su pueblo.
En el fondo, el problema de todo es el mismo de siempre. ¿A qué coño le llamamos "terrorismo", y con qué fines se utiliza ese término? ¿Son sólo "terroristas" los tipos encapuchados que hacen el mal por el mal, o también los encorbatados?
En fin, que la pregunta se resume en una sola:
¿Tú a qué hora comes?
Porque yo ya voy teniendo un hambre...
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Salud, Bleeder. Menudo mensajote que me escribiste, aunque no es ninguna tabarra, sobre todo cuando lo redacta un hombre de letras como vos. Ya veo que manejas datos a mansalva sobre Latinoamérica, que doy por buenos ya que a mí se me escapan y además no dudo de tus fuentes. Asimismo, me parece un acto de mínima cortesía contestar a las líneas que me has dirigido, siquiera por reflexionar yo también sobre temas tan controvertidos. Así pues, con la venia…
¿Qué si me parecen actos de terrorismo los que derivan de la injusticia social ignorada (cuando no promovida) por la oligarquía colombiana? Pues hombre, terrorismo creo que no es, en mi opinión. Tampoco estoy seguro de hasta qué punto dicha injusticia legitima el ejercicio de la violencia por las FARC, si bien creo que hay que estar en la piel de los que sufren la situación, y sé que es muy cómodo pontificar sobre violencia terrorista con el estómago lleno, un techo que te cobija y la posibilidad de cruzar la calle sin llevar pistola. Me preguntas si los actos terroristas se combaten con el asesinato de sus causantes, y te diré que no, porque ni justifico la pena de muerte ni el terrorismo de Estado (cosas que en España hemos practicado bastante), pero desde luego no me voy a entristecer porque alguien asesine a un asesino. Y eso incluye tanto al Mono Jojoy como a cualquier policía o militar hijoputa, que por allí fijo que sobran.
La declaración oficial de las FARC me parece más utópica que otra cosa, ya que en 1964 plantean cosas que aquí se proclamaban en el XIX, y a pesar de que yo pueda defender la legitimidad de la revolución contra un gobierno injusto, también soy consciente de que estamos en 2010 y no en 1820, y lo que la comunidad internacional (léase: EEUU y la UE, con la ONU de testigo) legitima por la vía de los hechos, no hay Cristo que lo mueva.
Sobre la venta de armas por España a terceros, ni la niego, ni me complace, ni me opongo a que este país sea llevado ante los tribunales internacionales por ese motivo (nos pondremos a la cola); pero no creo que eso sea una condición para que aquí investiguemos a los gobiernos extranjeros que amparan al terrorismo patrio. Aquí, por fortuna, todavía subsiste la línea que divide a los terroristas y a las instituciones, al contrario que en Colombia et altri, así que el deber de los tribunales es investigar, aunque lo hagan tarde y mal.
Lo de los líderes democráticamente elegidos daría para una monografía (o una monojojoygrafía), y por supuesto ninguno de los casos que mencionas es ejemplo de una elección limpia. Ni siquiera de una elección, como es el caso de los reyes. Discrepo en lo de Colombia: si empezamos a plantearnos a partir de qué porcentaje de abstención la elección no es válida, abrimos una espita muy peligrosa, ya que entonces desechamos a las elecciones como procedimiento de decisión, que es lo que faltaba…
En resumen:
1.- Asumo que para ser un terrorista no es preciso vivir en la clandestinidad, sino que puede uno ocupar una tribuna en el parlamento e incluso usar corbata sin ningún empacho.
2.- Comparto tu diagnóstico sobre la injusticia social pero no justifico el terrorismo como solución.
3.- No me corrijas las faltas, cacho cabrón.
4.- Acerca de Vargas Llosa, recuerdo que fui contigo a una conferencia suya en el Paraninfo de la universidad allá por 1997-1998. ¿Entonces ya le tenías manía o se la cogiste después?
Besos.
Traspié entre dos estrellas (César Vallejo)
¡Hay gentes tan desgraciadas, que ni siquiera
tienen cuerpo; cuantitativo el pelo,
baja, en pulgadas, la genial pesadumbre;
el modo, arriba;
no me busques, la muela del olvido,
parecen salir del aire, sumar suspiros mentalmente, oír
claros azotes en sus paladares!
Vanse de su piel, rascándose el sarcófago en que nacen
y suben por su muerte de hora en hora
y caen, a lo largo de su alfabeto gélido, hasta el suelo.
¡Ay de tánto! ¡ay de tan poco! ¡ay de ellas!
¡Ay en mi cuarto, oyéndolas con lentes!
¡Ay en mi tórax, cuando compran trajes!
¡Ay de mi mugre blanca, en su hez mancomunada!
¡Amadas sean las orejas sánchez,
amadas las personas que se sientan,
amado el desconocido y su señora,
el prójimo con mangas, cuello y ojos!
¡Amado sea aquel que tiene chinches,
el que lleva zapato roto bajo la lluvia,
el que vela el cadáver de un pan con dos cerillas,
el que se coge un dedo en una puerta,
el que no tiene cumpleaños,
el que perdió su sombra en un incendio,
el animal, el que parece un loro,
el que parece un hombre, el pobre rico,
el puro miserable, el pobre pobre!
¡Amado sea
el que tiene hambre o sed, pero no tiene
hambre con qué saciar toda su sed,
ni sed con qué saciar todas sus hambres!
¡Amado sea el que trabaja al día, al mes, a la hora,
el que suda de pena o de vergüenza,
aquel que va, por orden de sus manos, al cinema,
el que paga con lo que le falta,
el que duerme de espaldas,
el que ya no recuerda su niñez; amado sea
el calvo sin sombrero,
el justo sin espinas,
el ladrón sin rosas,
el que lleva reloj y ha visto a Dios,
el que tiene un honor y no fallece!
¡Amado sea el niño, que cae y aún llora
y el hombre que ha caído y ya no llora!
¡Ay de tánto! ¡Ay de tan poco! ¡Ay de ellos!

Cerca de la calle Pushkin, Yereván
Celebración. Gndevank, Vayots Dzor, Armenia (agosto 2010)
"Khachkarita". Calle Arami, Yereván, Armenia (agosto 2010)
Ayer vimos esta película maravillosa, un auténtico ejemplo de sencillez y buen gusto, a precio de coste, con un álbum de fotos para el recuerdo. Se llama Ori, y el director es Miguel Ángel Jiménez.
El autobús. Alaverdi, Lori (Armenia, agosto 2010)